Apuntes para una cartografía de la heteronimia

“Hay un elenco de pequeños comediantes que se ven por el camino, a través de la línea del bosque”
Artur Rimbaud – Iluminaciones

Territorios

“… límite no es aquello en que algo se detiene, sino, como reconocieron los griegos, el límite es aquello en que algo comienza su presentarse”
Martín Heidegger. Construir, habitar, pensar.

Puntos y rayas

“ …Ocurre a veces que a uno se le olvidan esos puntos y esas rayas que en los mapas marcan las fronteras.”
Subcomandante Insurgente Marcos
El correo de la Selva

Génesis.

Esta producción teórica de la heteronimia es un devenir entre la investigación experiencial de la multiplicación dramática y el devorarse autores heteronímicos resonantes, propuesta que hizo Hernán Kesselman en el Aula Taller de Covisión y Multiplicación Dramática, en el C.P.O. (Centro de Psicoterapia y Técnicas Operativas), como línea de investigación en la búsqueda de intervenciones en la clínica orientada a nuevos abordajes y perspectivas.

Características.
Esta galería de pequeños comediantes que según Rimbaud es posible encontrar “en el camino”, corporizan los devenires singulares de la multiplicidad, posibilidades de la molecularidad, destellos de señales, huellas, emergentes rizomáticos, condensaciones corporizadas que permiten la escenificación de la emoción, del atravesamiento de las intensidades, de los acontecimientos, reinventar el “ aquí y ahora” que dan paso a otros flujos, constituyendo el “territorio del presente”. Territorio del espacio-tiempo, considerado como plano de inmanencia que nos permite observar las modalidades y la dinámica de la función heteronímica, este germinar de figuras estéticas y personajes conceptuales emergiendo de los pliegues en una lógica de flujos que en su continuidad-discontinuidad, variables, que sin epílogos constituyen el proceso de producción de subjetividad multilineal, policromo… Y rizomático…

Los heterónimos son devenires en acción, que en su movilidad realizan una cristalización figurativa que no “fija” una especificidad, o esencialidad, sino que posibilita un punto de lanzamiento, una fuga que habilita el fluir: “fuga al presente”, repentina fractura del “yo” hegemónico, resquebrajamiento de la máscara, en la proliferación de rostros.

Forman parte del “viaje” de esa migración, desarticuladora de la fijeza de cualquier identidad “imaginaria”, volviéndose espontáneamente:
disposible, disponible.

Agenciamientos de intensidad de los acontecimientos que atraviesan al sujeto y que establecen sus planos de consistencia en el “espacio tiempo” como reterritorialización de desterritorializaciones generando: Movimientos de amaneceres: un “yo” intentando extender cartografías relacionales, con “otros existentes”.
Surgen, entonces, paisajes novedosos y la necesidad de nombrarlos por primera vez.
El mundo vuelto un espacio turbulento es liderado por un(a), nueva(o) protagonista que se abre paso: alcanzando lo más desconocido, haciendo del paisaje un nuevo horizonte, adoptando cualquiera de las formas teorizadas por Deleuze: de figuras conceptuales o figuras estéticas

Nombran y renombran permanentemente el escenario de las pasiones, no sólo lo que se presenta ante los ojos, sino siempre un paso más allá, una nueva frontera, un nuevo límite, un nuevo vórtice de “un régimen que cae” -siempre la frontera o estrecha jaula que lo contiene- un “nuevo ser” que lo contiene renovado, para actualizarlo en otro código en la existencia.

Dinámica de contigüidad, de vecindad, no imprecisos ni generales, sino imprevistos y no preexistentes.

Alquimia de lo posible.

“Entrar, salir de la máquina, estar en la máquina: son los estados del deseo independientemente de toda interpretación. La línea de fuga forma parte de la máquina (…) El problema no es ser libre, sino encontrar una salida, o bien una entrada o un lado, una galería, una adyacencia.
Gilles Deleuze y Félix Guattari

Personajes que se perfilan como singularidades en la multiplicidad de un repertorio patrimonial en el desarrollo de una potencia, en la que lo transpersonal se actúa, encuentran el espacio- territorio (“entre” el todo y la nada) para desplegar, no sólo, una singularidad diferencial y liberatoria -siempre provisoria y abierta- de la oclusiva esclavización hegemónica del “YO”, sino también, pliegues germinales: definiciones, que son “nuevos existentes” en la catalización de lo indefinible, inefable, lo oculto, lo secreto, lo reprimido: miasmas de arcaicos marasmos.

Singularidades de rasgos múltiples, atravesamientos, agenciamientos plurales – Antígona, Piluso, Robocop, Madame De Stael, o sujetos colectivos: Les Sans Coulotes, Los Piqueteros, Los Sin Tierra: multiplicidades polifónicas.

Polinización múltiple; fragilización-fortalecedora para confluir en el presente.
Siempre convocados a la urgente necesidad de dar(se) sentido en la realidad que UNO sostiene y que es sostén del Uno Mismo.

Archivos personales:

Los primeros pobladores: emergentes espontáneos de un primer recuento de habitantes, más o menos conocidos, panorámica de la galería de personajes “existentes” en la guardarropía, singulares y corales, disponibles disposibles, los que toman por asalto la escena, espontáneamente convocados por los acontecimientos, trashumantes pobladores del bagaje del nómade:

Antígona, la memoriosa defensora de la fratría injustamente aniquilada,

Medea la hechicera traicionada,

Greta Garbo, la seductora irreductible,

La mosquetera, espadachina, entrenada por los “grandes cuatro” que eran cinco o más, y otros …………….

(buscar en los archivos de las memorias)

Consejo de guerra:
Lady Ghostly Candy Cadbury, old English Lady, señora del fear play, del Tea time, y del playing time room.

Kunfú, el sabio, porque, sabe cuándo no pelear, y porque cuando confronta con el adversario sabe usar la fuerza del oponente para vencerlo.

Maquiavelo, el príncipe, el estratega de la estrategia en sí.

Sobrevivientes sísmicos:
María Antonieta: la reina guillotinada, cabeza en mano viaja por la vida sosteniendo su terror y su paradoja.

Frida, la fuerza de la naturaleza creadora de colores a partir de las heridas.

Nomy, la nómade.

Modalidades
Dinámica de la acción de los Heterónimos/Disponibles /Disposibles.
Concurrentes (1), recurrentes (2), persistentes(3) y transeúntes (4).

1. Concurrentes. Están siempre en proscenio o entre bambalinas, soplan al oído, pero no ocupan la escena.

2. Recurrentes. 
Siempre están, ya sea como protagonistas o como integrantes del reparto, con algún parlamento caracterial.

3. Persistentes.
 Verdaderos personajes, figuras completas con trama y argumento para desarrollar ya sea en la comedia, en el drama o en la tragedia; a veces, opereta y zarzuela.

4. Transeúntes
. Pasan, eventualmente por la escena, marcando la dinámica, sólo por un instante. Imposibilitados de permanecer, catalizadores del acontecimiento.

Estas búsquedas conceptuales se inscriben en el marco de los pensares que ubican los planos de inmanencia en el proceso de las líneas de fuerza que operan en el sujeto, priorizando el proceso, y constituyendo a partir de los acontecimientos la posibilidad de los despliegues que organizan las perspectivas, de las repeticiones que constituyen “la diferencia”, desplegando las posibilidades inéditas

Respecto de las funciones las posibilidades de formulación están abiertos a la experimentación en la clínica.
De lo hasta aquí relevado, con carácter provisorio, lo más significativo, en mi opinión es la potencialidad.
Y para concluir: dejo abierta esta premisa como hipótesis y como búsqueda.

“Vístete, danza ríe. Jamás podré empujar al amor por la ventana”

Apuntes para una cartografía de la heteronimia
Deslizar arriba