Paisajes

Así como tomamos distintos medios y materiales de expresión cualificados para la invención en la asistencia, docencia e investigación, y así como estimulamos a la transfusión osmótica de la Psicología con otras disciplinas, también estimulamos a quienes se identifican como Psicodramatistas o Psicoanalistas a que se apropien de medios o recursos suministrados por otras corrientes (terapia sistémica, gestáltica, transaccional, neurolingüística), para investigar la posibilidad de instrumentarlos en la interrogación teórica de su propia disciplina o para integrarlos como herramientas de trabajo complementaria en sus intervenciones operativas. La Multiplicación se ha visto alentada en su afán de agregar antes que reducir, por el ingenio de las propuestas paradojales en terapia sistémica. El Psicodrama ha suministrado una llave de apertura al mostrar en escena, figuras capaces de ser leídas desde cualquier corriente que abrace el profesional que la emplee. La concepción de mesetas o bloques de conexión de Bateson ha permitido el desarrollo de un criterio de profundidad rizomática, eje del Esquizoanálisis (una, dos, mil mesetas…) Y así es posible intertextuar el Sudaquismo rioplatense, el Tropicalismo brasileño, con el Esquizoanálisis francés, con la filosofía decontructivista de final del milenio, con la Psicología Social abierta a los fenómenos contemporáneos globalizados y telemáticos, con la relectura de Freud, a la luz de la complejidad, con la concepción corporal atravesada de materias de expresión animadas e inanimadas, todo constituyendo el flujo de producción de subjetividad singular y colectiva de nuestra era. | 16/05/2012

Bacon parte del vacío de la tela, en donde inscribe una mancha inicial que fugará por empatía hacia cualquier punto del espectro de colores y más allá del marco tradicional que los encierra. Por eso animamos a que nuestros discípulos se lancen a multiplicar desde el blanco de su tela mental para mancharlo con los aportes de algunos compañeros con los que organizará la andadura de su escena resonanante. | 16/05/2012

Junto a la música me interesó tempranamente experimentar con el dibujo y la pintura. Estudié en el taller de Pettorutti de la calle Charcas con Alejandro Vaisntein, su discípulo, quien dirigía con Mónica Soler Vincens las actividades docentes del taller. Allí afiné mis sabores por lo formal y por lo abstracto tanto en la pintura como en la escultura que sigue siendo parte del Menú de mis alimentos para el alma. Cuando comenzamos con Pavlovsky a nutrirnos de estímulos que abrieran los territorios cerrados de la Psicología, en un principio Picasso y luego Francis Bacon, fueron motores para animarnos a inventar en el campo escénico de la Multiplicación Dramática. De Picasso tomamos su idea de la deformación de una estructura fija para hacer visible la realidad antes que la reproducción de la misma. En esta idea se basa la vía deformadora que las multiplicaciones resonantes dibujan, pintan, esculpen, tararean cuando se apropian de la fijeza estructurada de la escena mostrativa. | 16/05/2012

Spinoza y Nietszche son contemporáneos no por el tiempo cronológico sino por el tiempo aiónico que traspasa el reloj y el calendario del la historia. Interrogan consecuentemente los principios éticos al darle coraje al lector para organizar una ética de la estética social y una moral despojada de sus disfraces cotidianos. Por eso lo toman, diferenciándolos de su especie, autores como Foucault, Deleuze, Guattari, Derrida, Castoriadis, Castel, Loureau, etc. Es que al introducir la interrogación a los paradigmas naturalizados de nuestro tiempo, introducen la corriente de la elucidación crítica, la noción de dispositivo analizador. Son autores que se sirven de la Filosofía para originar a su vez Filosofía. Todos ellos han tenido gran importancia como interlocutores válidos, son mis contemporáneos también en la aventura de desarrollar la Multiplicación Dramática, no sólo como una técnica sino como una manera de sentir, de pensar, de operar y de relacionarse. Los recortes de periódicos y de revistas, pedazos, fragmentos, gráficos y escritos del archivo del histórico social que nos atraviesa, organizan también la cocina para el Menú de la Covisión y son en cada reunión nuestro zapping casero de fabricación doméstica, el líquido donde flotarán y se cocinarán los alimentos de nuestra producción dramática en el taller. | 16/05/2012

Así el terapeuta es cartógrafo porque sostiene con una de sus manos un mapa fijo con la guía nuclear para recorrer el camino de la cura que le han señalado sus conocimientos e informaciones clínicas y con la otra, una brújula psicosísmica señalada más por la lógica de los sentidos que por el sentido de la lógica. Así por ejemplo, en una Covisión (forma de supervisión resonante colectiva horizontal, que he desarrollado desde La Multiplicación Dramática) se puede llegar a la conclusión de que el paciente supervisado es diagnosticado como un melancólico de base con defensas hipocondríacas y/o somatizaciones histéricas, y/o caracteropatía melancólica como oferta vincular, en las tres áreas de la conducta, que se relaciona con un psicoterapeuta que presenta, en la escena conflictiva supervisada, un núcleo de base esquizoide con defensas fóbicas a nivel de las ideas y/o de sensaciones y actitudes corporales y/o de distancia evitativa o contrafóbica en relación a esa escena conflictiva profesional. De la producción dramática que La Multiplicación despliega en la resonancia grupal de esa fotografía fija puede ensayarse, a su vez, el diagnóstico de una máquina de producción de sentidos y de modalidades emocionales y sensoriales que configuran la caricatura de conexiones en trazos que inclinan el Norte de producción clínica hacia la demolición o hacia la guerra por la vitalidad. Ambos diagnósticos son la piedra angular de la Psicopatología Vincular y la Psicopatología Maquínica, manifestación de los dos estares del psicoterapeuta y caja de herramientas conceptuales, de las que éste se sirve para operar en la clínica, ya sea preventiva, terapéutica, de rehabilitación, de orientación. | 16/05/2012

El Cartógrafo Operador en Salud Mental: desmitifica en sus quehaceres y saberes los axiomas más rígidos de la Psicología dominante, que hacen de la palabra el vehículo privilegiado por excelencia, oponiendo uso de la palabra y actividad corporal como incompatibles en el mismo escenario de la cura, definiendo por ejemplo, como psicoanalista al curador que sólo se vale de palabras, de interpretaciones verbales. En el cartógrafo Operativo en Salud Mental se legitiman sus dos estares (Molar y Molecular), como dos formas de conducción en el entrenamiento de discípulos y en la cura de los pacientes. Y se vale de la antropofagia, afirmándose en la ausencia de racismo para aceptar intervenciones provenientes de diferentes corrientes con las que él simpatiza. El cartógrafo operativo estimula la invención (por terapeutas, alumnos y pacientes) de nuevas intervenciones para operar, dando legitimidad actual a los multirrecursos, a las intervenciones múltiples, siempre abiertos a lo que vendrá: Psicología Operativa Abierta. | 16/05/2012

La Clínica Antropofágica: desmitifica los axiomas impuestos por el terrorismo cientista al imponer su concepto de asepsia, por el cual una disciplina no puede contagiarse de ideas de otra disciplina para transformarse y producir nuevos conceptos. Por el contrario, la antropofagia se vale de la caosmosis transdisciplinaria que nos ayuda a fundar utopías dominadas por el paradigma de la creatividad (el que es alternativo al paradigma cientista que domina el universo capitalista). Estamos hablando del Paradigma Estético y de una Ética de la Multiplicidad (Félix Guattari). | 16/05/2012

La Psicología Maquínica: consonando con autores como Gilles Deleuze y Félix Guattari que conciben la Subjetividad como el efecto de cortes y flujos de máquinas abstractas, que toman su sentido de acuerdo a la producción y que, conectan con máquinas que producen sentidos, haciendo masa, conexiones, independientemente de sus causas, relaciones y eficacia de sus productos. Hablamos así, de una Psicología Maquínica junto a la Psicología Vincular. Y en el entre de las cuales se desarrolla una Clínica de la Multiplicidad que es: Antropofágica, y de la cual se sirve el Cartógrafo Operador en Salud Mental. | 16/05/2012

La Psicología Vincular: desmitifica la neutralidad de observador en relación del observado y coloca al psicoanalista, al coordinador, compartiendo psicopatologías que combinan con las de sus coordinados y pacientes. Principio básico: No hay enfermedades sino enfermos. No hay terapias sino terapeutas. Es decir, cada enfermo responde con mayor o menor fragilidad a los ataques patogénicos y reacciona de manera singular para defenderse de esos ataques. Todas las generalidades de un padecimiento figuran en un manual, pero las singularidades de cada enfermo hay que explorarlas en él como ser humano, como persona. Del mismo modo, los recursos técnicos de cada corriente terapéutica también figuran en un manual. Pero las singularidades con que lleva a cabo esos recursos dependen del terapeuta como ser humano, como persona. El camino de la cura se inicia con el encuentro vincular de esas singularidades y nos llevan a describir una psicopatología vincular que es generalizable como observación y descripción fenomenológica, y singularizable en cada momento del encuentro. Si el paciente se conecta desde su psicopatología singular, el terapeuta también se conecta con él desde su propia psicopatología singular, configurando geometrías, figuras pasibles de ser diagnosticadas para elegir las herramientas y el momento táctico de emplearlas, según convenga al desarrollo productivo del encuentro de ambas patologías. Por eso, uno aprende a curarse y el otro aprende a enseñarle. Estos preceptos rigen para el suministro, la elección de fármaco/droga, y el momento y la forma de darla y recibirla, configurando así un campo de estudio en donde, además de la composición química del medicamento, debe investigarse la psicopatología de base, no sólo de quien recibe el fármaco sino también de quien lo suministra. Queda abierto así, un amplio sector de investigación en el campo de la Salud Mental: la Psicopatología Vincular y la Psicofarmacología Vincular. Donde para poder ser curador, hay que conocer y reconocer primero al herido que llevamos dentro. El terapeuta va y viene entre una Psicopatología Vincular, fruto del análisis de relaciones que explican el comportamiento humano y una Psicopatología Maquínica, fruto de intensidades, afecciones, ritmos que producen flujos de metáforas diagnósticas que no necesitan ni brindan explicación alguna, que no sirven para nada especial, sólo son afectaciones. | 16/05/2012

Clínica de la multiplicidad: Psicopatología de la vida cotidiana de pacientes y terapeutas. Entre lo vincular y lo maquínico. Entre el recurso único y los recursos múltiples. Pienso que hay una antigua psicología que se ha ido reformulando en los últimos cuarenta años con palabras distintas. Y hay una psicología de la vida cotidiana, que obedece al cambio social y de nuestros tiempos, que marca el clima escénico de la clínica, donde se despliega la subjetividad, que nos atraviesa a todos: terapeutas y pacientes. Si hay una nueva psicología, hay una nueva psicopatología en la entrada del siglo XXI, y así vemos surgir cuadros psicopatológicos que comienzan a ser cada vez más nombrados por su frecuencia y su intensidad, como por ejemplo, las adicciones, trastornos alimenticios (anorexia y bulimia), trastornos del sueño y de la ansiedad (síndrome panicoso), etc., que se destacan en la demanda de asistencia de entre las clásicas neurosis (histérica, fóbica, obsesiva), con la misma urgencia de resolución con que, en los umbrales de este siglo, demandaban lo que Freud llamó las “neurosis actuales” (neurosis de angustia y neurastenia), que eran comprendidas como provenientes de la sobreexigencia emocional con que el ciudadano medio, debía enfrentarse ante al impacto de la universalidad de las comunicaciones y el desarrollo vertiginoso de a sociedad industrial. | 16/05/2012

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